Alejandra Freyre S.: Para quienes no las conocen, ¿podrían comentarme quiénes son ustedes?
Alejandrina & Valentina: Somos Prima Arquitectura. El despacho nació de nuestra etapa universitaria en la Universidad Marista de Mérida, donde estudiamos en la generación 2015-2020. Desde el inicio de la carrera tuvimos una gran afinidad y trabajamos juntas en casi todas las entregas académicas. Al llegar al último año, decidimos realizar la tesis en conjunto y todo fluyó de manera excelente. Siempre tuvimos la firme convicción de independizarnos y emprender juntas en un futuro cercano.
Nuestra sociedad ha funcionado muy bien porque compartimos los mismos objetivos. Empezamos de forma orgánica, realizando proyectos juntas que nos llegaban individualmente hasta que formalizamos la sociedad. Inicialmente nos llamábamos RM (Rivero Muñoz), pero buscábamos algo más profesional y con identidad propia. Con el apoyo de Sinestudio, desarrollamos nuestro naming y branding, donde resultó elegido el nombre Prima Arquitectura. Nos gustó por ser corto, pegajoso y fácil de recordar.
El concepto de "Prima" proviene de materia prima, haciendo referencia a lo primero y lo esencial de cada proyecto. Para nosotras, lo primordial al momento de diseñar es la funcionalidad, la orientación, la ventilación y la iluminación.
Alejandra Freyre S.: Con base en su experiencia, ¿qué retos han enfrentado?
Alejandrina & Valentina: Muchos, pero uno muy relevante es el papel de la mujer en la arquitectura. Siempre existió el temor de que, al querer formar una familia, tuviéramos que frenar o bajar el ritmo laboral, a diferencia de lo que sucede con muchos arquitectos hombres exitosos. Casualmente, ambas nos convertimos en madres casi al mismo tiempo, con solo un mes de diferencia entre nuestros bebés.
Fue un reto enorme porque durante tres meses dejamos de asistir a la oficina simultáneamente, pero gracias a la organización, a la tecnología (reuniones por Zoom, dibujo digital) y a un equipo de trabajo proactivo que se comprometió con los proyectos, logramos salir adelante. Contamos también con un sólido círculo de apoyo familiar. Nuestra intención es demostrar que ser mamá no está peleado con el éxito profesional y esperamos inspirar a otras mujeres. Nos apasiona lo que hacemos y disfrutamos mucho trabajar juntas como mejores amigas.
Alejandra Freyre S.: Se cree que las arquitectas deben lidiar con un entorno de construcción predominantemente masculino, ¿cómo se sienten al respecto?
Alejandrina & Valentina: En ocasiones nos sentimos cautelosas al expresar molestias o cambios en la obra. Existe el estigma de que si una mujer se queja, no es correcto , mientras que en un hombre se percibe como autoridad o seriedad. Otro reto importante es el tema de los honorarios; a veces nos cuesta cobrar porque hay personas que no valoran la complejidad del diseño y lo ven solo como "un dibujito", olvidando que es nuestra profesión y el sustento de nuestras familias.
En obra, aunque nuestro enfoque principal es el diseño, realizamos supervisiones cuando se nos contrata para ello. Es frustrante llegar a una construcción y encontrar cambios arbitrarios realizados por el cliente que afectan aspectos técnicos como la ventilación cruzada solo por ahorrar costos. Nos interesa que la obra respete el diseño original porque sabemos que es la mejor solución para el espacio.
Alejandra Freyre S.: ¿Cuál ha sido su proyecto más interesante hasta la fecha?
Alejandrina & Valentina: Cada uno tiene algo especial, pero destacamos tres:
Casa Modular: Fue un prototipo para un cliente foráneo que debía ser desmontable y transportable en helicóptero para instalarse en cualquier sitio. Diseñamos módulos de 3x3 metros que se adaptaban según el sol y el terreno, utilizando materiales como paneles de lámina y unicel para responder a climas extremos. Fue un reto creativo que nos sacó de lo tradicional.
Complejo de 68 Departamentos: Un proyecto de alta eficiencia donde las torres están rotadas, lo que nos obligó a dar un tratamiento distinto a cada fachada según su orientación para optimizar ventilación y vistas, sin sacrificar las áreas verdes ni exceder el presupuesto de mercado.
Casas en el Centro de Mérida: Son nuestras favoritas porque permiten experimentar más. Al competir con otros diseños de la zona, podemos proponer soluciones atrevidas, como albercas que atraviesan pasillos principales. En el centro tenemos más libertad creativa que en zonas residenciales convencionales como Temozón.
Alejandra Freyre S.: Pasando al tema de los terrenos, mencionaban antes el reto de acomodar torres según la orientación. Como arquitectas, ¿qué tipo de terreno es el que más disfrutan trabajar?
Alejandrina & Valentina: Hemos trabajado con todo tipo de terrenos y cada uno tiene su encanto; de hecho, el proyecto nace directamente de las características del suelo. Algo que siempre enfatizamos con nuestros clientes es que la arquitectura debe responder a las condiciones específicas del sitio: no es lo mismo diseñar en un lote de 10x30 con orientación norte-sur que en uno oriente-poniente. Aunque siempre existe una solución óptima para cualquier orientación, si nos preguntan por nuestro favorito, sin duda son los que tienen árboles.
Para nosotras, conservar la vegetación existente es una prioridad absoluta; consideramos un sacrilegio talar un árbol. Es precisamente de esa convivencia con la naturaleza de donde surgen nuestros mejores proyectos. Por ejemplo, en una casa que diseñamos en el Country Club, nos topamos con un árbol ubicado justo en medio del acceso al garaje. Aunque nos costó mucho trabajo integrar ese elemento, el resultado final fue increíble gracias a su presencia. Al final, vemos a los árboles no como un obstáculo, sino como una "limitante creativa" que convierte el diseño en un reto apasionante y eleva la calidad del resultado final.
Alejandra Freyre S. Hablemos de lo que representa Yucatán para ustedes hoy en día. ¿Cómo perciben la llegada de tantas personas y el impacto del derrame económico? ¿Han notado un incremento en sus proyectos? ¿Sienten que el mercado sigue dinámico?
Alejandrina & Valentina: El estado vivió un crecimiento impresionante entre 2023 y 2024. Aunque recientemente el mercado atravesó una pausa natural, que coincidió con el cambio de gobierno y un ajuste en las ventas, actualmente estamos viendo cómo la actividad vuelve a tomar fuerza de manera gradual. Nosotras vemos este panorama como algo fabuloso, siempre y cuando se aproveche para consolidar un crecimiento ordenado y bien planeado.
Para nosotras, el éxito del desarrollo no se mide solo en la amplitud de las vialidades, sino en una planeación integral que priorice la calidad de vida. No se trata solo de diseñar para los coches, sino de darles prioridad a los peatones, a las áreas verdes y a los parques para que la ciudad crezca con equilibrio.
Alejandra Freyre S.: Hablemos del futuro. Aunque el ritmo económico ha tenido sus pausas, se nota que los proyectos están retomando fuerza. ¿Cómo visualizan a Mérida en los próximos cinco años?
Alejandrina & Valentina: El crecimiento de Mérida es una realidad imparable y definitiva. Actualmente, el mercado de departamentos ha crecido tanto que nos presenta el reto de diversificar la oferta para que las personas encuentren exactamente lo que buscan. Una de las soluciones más interesantes que se barajan es la redensificación de la ciudad, una postura que estamos analizando con mucho entusiasmo para aportar una visión innovadora que rompa con la monotonía de los diseños actuales.
Alejandra Freyre S.: ¿Qué opinan de nuevas zonas en desarrollo, como el corredor de la carretera de Motul a Telchac, que se está transformando en un polo residencial y comercial?
Alejandrina & Valentina: Es una gran oportunidad de expansión, siempre que se ejecute con una visión de calidad y orden. Construir en la costa o sobre arena es un reto apasionante que, bien ejecutado, ofrece resultados increíbles. La clave está en la maestría técnica: saber manejar factores como el salitre y, sobre todo, ser profundamente respetuosos con la naturaleza y los reglamentos de la Semarnat. Construir con una distancia prudente del mar no solo protege la inversión a futuro, sino que preserva el ecosistema.
Alejandra Freyre S.: ¿Qué consejo le darían a quienes desean emprender?
Alejandrina & Valentina: Que no lo piensen tanto. El riesgo siempre va a existir, así que lo ideal es planear pero actuar sin miedo. Si es algo que realmente te apasiona, las cosas se darán. Lo peor que puede pasar es que no funcione, pero al menos te quedará la satisfacción de haberlo intentado.