Alejandra Freyre S: Buenos días, vamos a comenzar con cómo nació Arkham y qué visión tenían cuando comenzaron.
Min Peniche: Arkham surge de la unión entre Jorge Duarte y yo. Vimos una oportunidad de juntar creatividad con empresa para generar una firma de arquitectura que pudiese... ¿cómo lo digo? Bueno, Arkham surge... es que es una pregunta compleja. Primero era Min Arquitectos; surge con una firma donde yo salgo de la carrera o durante la carrera empiezo a hacer proyectos. En el transcurso de eso, me vuelvo a encontrar después de un par de años con Jorge, que tenía su oficina aquí cerca. Nos dimos cuenta ambos del potencial que tenía el otro. Jorge vio el potencial o el talento creativo de este lado de la cancha, y yo vi el potencial que tenía él como empresario y como persona conectada y de networking. El poder juntar el talento que tenía el otro para complementar y poder hacer algo nuevo, y poder multiplicar en lugar de nada más ir caminando por ahí.
Alejandra Freyre S: Ustedes saben que son una de las empresas líderes en cuanto a arquitectura aquí en Mérida. ¿Están conscientes del gran pedestal en el que todos los ponemos? Porque usualmente cuando alguien dice "arquitectura de Arkham", pensamos en cosas muy grandes.
Min Peniche: Sí estamos conscientes del poder que tiene la marca de Arkham, porque desde el inicio esa fue la estrategia. La estrategia siempre fue girada en torno a cómo podemos mostrar y compartir lo que creamos con el objetivo de poder inspirar y poder conseguir trabajo. Ha sido un acto consciente a lo largo de una década de ir creciendo nuestra marca para poder comunicar mejor. Pero al mismo tiempo, tratar de mantener la humildad de saber que hay mucho talento allá afuera. Realmente no tenemos la intención de ser el mejor arquitecto o el mejor diseño o ganar muchos premios, sino que tenemos la intención de poder resolver mejor las necesidades que tengan los clientes con los problemas que pueda tener ese proyecto.
Alejandra Freyre S: ¿Cómo describirían la filosofía de diseño que tienen? ¿Qué los define?
Min Peniche: Creo que es una filosofía de diseño basado en parte en la empatía, en escuchar. El diseño no surge de Arkham, si no surge del cliente. El primer paso es escuchar muchísimo las necesidades tanto del mercado como del cliente y poder tener un manifiesto de qué es lo que se necesita. Una vez entendiendo todo eso, solamente ahí es cuando empieza la parte creativa. Primero parte de escuchar y luego de ser traductores de esas necesidades y traducirlos a un idioma de la arquitectura.
Alejandra Freyre S: Me comentas que todo el proceso va de la mano con el cliente, pero ¿el contexto urbano de Mérida define igual su propia creatividad?
Min Peniche: Sí, claro. Sobre todo, obviamente, dependiendo de la escala del proyecto. De inicio, todo el contexto natural, geográfico, cultural, solar y todo, obviamente es de vital importancia y es como un deber ser. Pero ya hablando de un tema urbano, si es una residencia, tiene que responder a las necesidades inmediatas de qué ve en cuanto a privacidad, intimidad, vistas y cómo llegas al proyecto. Si ya es una escala más grande, como puede ser un desarrollo inmobiliario, tiene que ver entonces con infraestructura, con conectividad, con qué es lo que sucede dentro del desarrollo. Cómo podemos hacer que la vida de la gente ahí sea más digna y que las amenidades sí sirvan para resolverte la vida y no nada más para cumplir un checkbox. Una parte primordial hablando del contexto urbano es cómo podemos generar proyectos que tengan más naturaleza.
Alejandra Freyre S: Vi en su página web que tienen mucho desarrollo para vivienda, como por ejemplo Ment, que son departamentos, y tienen casas. Pero también tienen áreas comerciales. ¿Puedes comentarme un poco de la diferencia entre uno y otro?
Min Peniche: Para nosotros la arquitectura es una herramienta, no un fin. Nosotros lo que queremos es ser creadores. Podemos ser creadores tanto de un restaurante como una casa, como un desarrollo, como un producto, como puede ser un arte objeto. La intención es esta búsqueda. Aparte nos permite explorar diferentes facetas de la creatividad. Una casa es un proyecto sumamente íntimo. Un edificio como Ment es un edificio residencial que puede tener carácter y puede expresar algo, y tiene que ser el hogar para muchas personas, no solo para una. Un restaurante es un pretexto padrísimo para poder hacer storytelling en un solo lugar y poder hacer cosas que en otro proyecto no funcionaría; generar cosas con mucho movimiento o un poquito barrocas porque son como escapes de la realidad. Ir a un restaurante te permite como si estuvieras entrando a una historia o una novela o una película. Entras y sigues en Mérida, pero ya estás en un steakhouse con un concepto de no sé qué, que te permite escapar un momento de la realidad.
Alejandra Freyre S: Ubicándonos ahora en Ment, quisiera saber cómo nació la idea.
Min Peniche: Ment surge, como todo proyecto, de unas necesidades tanto financieras como de terreno y de generar un edificio. Ahí lo siguiente que viene es qué es lo que puede haber dentro de ese terreno. La gran problemática de Ment era la forma que tenía el terreno, que es un terreno triangular, y la orientación que tenía, que estaba viendo hacia el poniente. Esas dos cosas inmediatamente sientan dos grandes diferenciadores que van a influir en el diseño. De allí fue cuestión de... nosotros siempre que son edificios de ese tipo, todo parte del estacionamiento; entender cómo se va a resolver y qué nos va a permitir eso estructuralmente. Muchas cuestiones, antes de empezar en el diseño creativo, surgen una vez que entendemos las necesidades del cliente, del terreno, de las orientaciones. Tratamos de encontrar qué es ese secreto o ese pedacito de información que te da el terreno que te va a ayudar a resolver todo. En el caso de Ment, era la orientación. ¿Cómo hacemos un proyecto que esté orientado al poniente y que la gente lo pueda habitar? Porque acá el poniente es un infierno. Si tú encuentras en un proyecto una respuesta que te solucione todo, normalmente surge un proyecto muy fuerte. Fue generar una fachada que nos ayude a protegernos del sol, que nos ayude a abrirnos al norte y que al mismo tiempo nos ayude a darle identidad y carácter al edificio para generar una fachada atractiva que no sea un sobrecosto y que tenga una función. Así surgió la idea de todo Ment.
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Alejandra Freyre S: ¿Qué necesidad del mercado buscaban atender en Ment?
Min Peniche: Ment tiene una característica interesante que para mí era su ubicación. Normalmente los desarrollos verticales históricamente aquí en Mérida se han ido mucho hacia el norte y casi en una colindancia con la periferia. La intención de Ment era cómo poder tener un edificio en un terreno que estuviese más adentro de Mérida y que pudiese aprovechar de las amenidades que ya te da la ciudad con conectividad, escuelas, comercio... una zona más céntrica. Esa necesidad, ese nicho de la gente que quiere vivir dentro de la ciudad, que no se quiere ir a la periferia y que quiere todavía estar con una conectividad más inmediata, creo que es un nicho que Ment resuelve de una manera muy bien.
Alejandra Freyre S: ¿Qué elementos diferencian a Ment de otros proyectos arquitectónicos de la ciudad?
Min Peniche: Creo que lo que le da un carácter y un diferenciador grande es definitivamente el recurso que utilizamos en la fachada, que es esta volumetría de cartelas que va tapando el sol. Le da tanto una solución a la orientación como una identidad al proyecto. Da privacidad, de protección solar, genera que cada departamento sea diferente aunque por dentro puedan ser muy parecidos. Por otro lado, algo que se nos hizo interesante es que las amenidades están regadas por diferentes puntos del edificio. Lo hace que puedas disfrutar en diferentes momentos y con diferentes grupos de personas. Normalmente en esos edificios pones una amenidad hasta arriba y se acabó. En cambio aquí tenemos una amenidad hasta arriba que tiene piscina y terraza, pero abajo de eso hay un salón techado que tiene vista hacia otro lado, y del otro lado hay un roof que está viendo hacia el norte. Hay lugares para disfrutar del amanecer, del atardecer, para poder estar en la piscina, para poder estar en un partido de fútbol... genera un movimiento que te permite disfrutar en diferentes lugares el edificio a diferentes horas.
Alejandra Freyre S: ¿Qué aprendizaje les dejó el proceso del desarrollo de este proyecto?
Min Peniche: Es muy importante mencionar que este proyecto de Ment en particular es en colaboración con Ariel Canto, de Desnivel Arquitectos. El mayor aprendizaje que tuvimos fue tener la oportunidad de hacer un proyecto en conjunto con Ariel y poder darnos cuenta de la manera similar en la que pensamos y el potencial que tenemos de poder desarrollar y diseñar cosas juntos, lo que nos ha llevado a colaborar en muchos más proyectos. Ya dentro del proyecto, un gran aprendizaje fue con los desarrolladores. Fue una relación muy bonita porque tenían un interés muy grande en generar algo de buena calidad. Muchas veces el diseño no sobrevive al 100% a la realidad. A diferencia de otros desarrolladores que intentan resolver de la manera más barata y sin consultar, aquí cada cambio y cada cosa siempre se regresaba a nosotros y nos pedían nuestra opinión, nos explicaban por qué tenía que cambiar, tanto por seguridad como por cómo podemos invertir más en una fachada que es la que se ve y hacer más sencilla la de atrás. Fue un gran aprendizaje de comunicación con el desarrollador para poder llegar a un interés común.
Alejandra Freyre S: Pasando al tema de terrenos, ¿cómo cambia el desarrollo de un proyecto dependiendo del terreno disponible? Si tienen un terreno totalmente dispar.
Min Peniche: La realidad es que mientras más chueco, mejor. La arquitectura necesita incomodidades. Lo peor que te puede tocar es un terreno cuadrado perfecto, porque entonces no tienes de dónde empezar. Algo que ha definido a la arquitectura yucateca por muchas generaciones es que, si tú estás en una ciudad que tiene valles y montañas, lo único que tienes que hacer es voltear a ver al valle o a la montaña y lo vas a hacer bien. Lo mismo una casa a la playa, mientras no la cierres al mar, ya lo lograste. ¿Qué es lo que pasa con Mérida en particular? Mérida, geográfica y climáticamente, es una planicie perfecta. Si hay una desviación de 11 metros en 150 kilómetros, es mucho la diferencia de alturas. Terrenos así tienden a ser perfectos. Entonces si tú te abres, ¿qué es lo que ves? Ves el rotoplás del vecino o ves la casa del vecino. Cualquier accidente que haya en el terreno es amo y señor. ¿Hay un árbol? Entonces es la casa del árbol. ¿Hay un giro? Entonces es la casa que gira. Está alargado el terreno, entonces la casa alargada. Todos los accidentes geográficos u orientaciones que te pueda dar el terreno, tú te agarras de eso para resolver para poder hacer ese proyecto interesante, único y que funcione. Eso ha hecho que los proyectos en Yucatán sean muy introspectivos, que vean hacia adentro, que no vean al vecino, sino que generen atmósferas interiores o vean hacia el cielo.
Alejandra Freyre S: Entonces la arquitectura se vuelve un poco más desafiante en la parte interna.
Min Peniche: Sí, pero al mismo tiempo te da la oportunidad de que a través de los años hayan surgido muchos arquitectos que se vuelven storytellers, que se vuelven contadores de historias a través de la arquitectura con los materiales, con las formas, las distribuciones o las atmósferas que se generan, porque pues no tenemos la montaña y no tenemos el valle. Entonces la luz, la sombra, el tiempo, todo se vuelven personajes dentro de la arquitectura y es algo que es sutil. Llegas a un espacio y te sientes bien. Por ejemplo, tú estás aquí en la oficina y si te fijas, si volteas hacia acá, ¿qué es lo que ves? ¿Ves la ciudad de Mérida o ves un bosque? Ves un bosque, pero eso es diseño. Si ese muro estuviese un poquito más bajo, pues ves la arquitectura de enfrente, ves el poste de luz, ves lo que sea. Este muro está bajo porque entra el árbol, pero si tú te asomas por allá, ese muro está alto porque se ve el vecino. Toda la oficina está resuelta en cuanto a "quiero ver el cielo y la vegetación". Se vuelve un proyecto con intención.
Alejandra Freyre S: ¿Cómo se adapta el diseño arquitectónico al entorno urbano o zona donde se construye? ¿Utilizan algún material en especial?
Min Peniche: A nosotros nos interesa más la integración cultural y contextual de los proyectos. No utilizar materiales por moda, sino por contexto o por cultura. Eso significa que si estoy en Yucatán, pues voy a utilizar la piedra de la región, porque ¿para qué traigo una piedra de otro lado que va a pasar de moda? Eso me permite trabajar con intenciones. Tengo la intención de generar esto en lugar de decir "tengo el estilo de hacer esto", que entonces me dice que lo tengo que hacer de cierta manera siempre. Preferimos trabajar con intenciones, lo cual nos permite poder trabajar en muchas geografías adaptándonos a la cultura y a los materiales de la zona.
Alejandra Freyre S: ¿Y eso cambia si les toca algo por Motul o Izamal?
Min Peniche: Motul probablemente sea algo muy parecido a lo que haríamos en Mérida dependiendo del terreno en particular. Pero si te vas a una ciudad como Izamal, que sigue estando cerca, Izamal ya tiene una cultura algo diferente a Mérida. Allá hay un tema muy fuerte de materialidad, de cómo se utilizan los colores, ya tiene un tema muy histórico directo que probablemente influencie el proyecto. No es un tema de hacer algo que parezca Izamal; es un tema de entender a Izamal y, entendiéndolo, cómo podemos traducir eso a un proyecto que sea contemporáneo, que esté en el 2026 y que resuelva necesidades del 2026, pero no por eso va a ser una caja amarilla nada más porque está en Izamal. No es copiar la forma, es entender el fondo para poder ponerlo en sus propios diseños.
Alejandra Freyre S: ¿Qué elementos consideran clave para que un proyecto tenga valor a largo plazo?
Min Peniche: Si tú entiendes el contexto histórico, cultural, geográfico y climático, va a ser un proyecto que automáticamente va a estar adaptado al clima, a la orientación, a la cultura y a la zona. Entonces debe de envejecer con dignidad y debe de envejecer de una manera que siga funcionando hoy, en 5 años o en 20 años. Esa es la intención: buscar una atemporalidad arquitectónica.
Alejandra Freyre S: ¿Qué tipo de complicaciones suelen surgir al momento de desarrollar un proyecto comercial?
Min Peniche: El mayor reto que hay en la arquitectura comercial, que es una arquitectura que se vende, es el mercado en sí. Es la complicación de entrar a competir con otros. En el momento que tú entras a competir con otros, pierdes tu diferenciador y entonces empiezas a vender metro cuadrado por metro cuadrado, material por material, calidad por calidad. Eso hace que los proyectos empiecen a sufrir porque tienes que empezar a hacer cosas mucho más baratas o eficientes, y el que termina sufriendo al final es el que lo compra porque tiene productos que son de menor calidad porque tuviste que bajarte precios para que no se compren en otro lado. Eso se resuelve no solamente invirtiendo en el proyecto arquitectónico, sino invirtiendo en la marca del que desarrolla. El desarrollador, cada proyecto no debería de ser un producto, sino debería de ser una parte integral de la identidad del que desarrolla para que cada proyecto se convierta en un portafolio viviente de los siguientes proyectos. Eso hace que te diferencies del mercado. El problema es que muchos desarrolladores ven a los proyectos como portafolio pero solo como una carátula: "lo hice, lo vendí y vamos al siguiente", y si este se cayó o empezó a fallar, pues mejor quitamos el portafolio. En cambio, si hay una coherencia como en un conjunto, la arquitectura y el desarrollo va a mejorar.
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Alejandra Freyre S: ¿Están conscientes de que Arkham está en una posición Alta, como el impulsor del diseño?
Min Peniche: Es porque así ha sido construida la marca. No se ha construido proyecto por proyecto individual, sino cómo este proyecto nos representa y cómo le suma a la marca.
Alejandra Freyre S: En los últimos años Mérida ha tenido un crecimiento inmobiliario importante. ¿A qué crees que se deba este fenómeno?
Min Peniche: Creo que el boom inmobiliario que se ha dado en la ciudad en la última década tiene todo que ver con la situación macroeconómica y de seguridad de todo el país en general. El ser por varios años la capital de la cultura a nivel internacional, por ser por muchísimos años considerada la ciudad más segura de toda América... Obviamente estos factores, aunado a la inseguridad que está viviendo el país, trajo mucha de gente a vivir hacia Mérida. El problema de Mérida es que, si bien sí tiene elementos culturales y de tranquilidad, si no se preocupa en desarrollar más su industria turística, cultural y urbana, lo que va a terminar pasando es que se va a saturar.
Alejandra Freyre S: ¿Cómo influye el crecimiento de la ciudad al tipo de proyectos que ustedes desarrollan?
Min Peniche: Influye en varios niveles. Primero, en que hay una llegada de clientes que vienen a querer vivir acá, entonces trae trabajo y unas maneras de pensar lo cual hace que puedan haber proyectos diferenciados o interesantes. Por otro lado, el crecimiento igual se empieza a volver desordenado porque hay muy poca regulación. No estoy diciendo que tenga que ser súper regulado, pero hay muy poca regulación de qué es lo que se puede o no se puede hacer. Creo que eso trae caos. Se termina convirtiendo en una responsabilidad tuya como arquitecto qué diseñas y qué propones. Si te dan un desarrollo inmobiliario, cómo tratar de jugar con las orientaciones para que sean las adecuadas. Si el mercado lo que está necesitando son terrenos de 200 metros cuadrados, cómo entonces lograr tener las amenidades suficientes para que esa gente pueda tener áreas verdes aunque sea fuera de su casa. Cómo nosotros balanceamos la parte financiera y comercial con la parte de hogar y arquitectura.
Alejandra Freyre S: Últimamente se han dado muchos casos de departamentos que cuentan con amenidades. ¿Por qué?
Min Peniche: Amenidad significa algo que te simplifique la vida, algo que te resuelva un dolor. En los edificios típicamente lo que sucede es que tú sacrificas espacio por estar en una ubicación que quieres o para tener más seguridad. Estás dispuesto a sacrificar esto para vivir de esta manera. Entonces una manera de convivir con esto es la creación de las amenidades. Yo tengo mi departamento de 60 u 80 metros cuadrados donde tengo mi salita, mi comedor, mi cocina y mis cuartos, pero si voy a hacer una reunión, pues tengo una sala de fiestas como si fuera la casa de un millonario, o tengo una sala de televisión del tamaño de mi departamento que tengo que compartir con alguien. Son estas comodidades que te hacen aceptar este compromiso de vivir en menos metros cuadrados.
Alejandra Freyre S: ¿Qué aprendizaje les dejó el proceso del desarrollo de este proyecto?
Min Peniche: Creo que estamos en una época de transición y el país está atravesando sobre todo una crisis de flujo. Creo que hay una crisis que hasta este momento es medio invisible porque una crisis empieza con las ventas. Cuando se deja de pagar, la gente deja de comprar desarrollos. El desarrollador se da cuenta, entonces deja de encargar proyectos arquitectónicos. El arquitecto se da cuenta porque ya no tiene tantos proyectos. Ahorita lo que está pasando es que se están terminando de construir los desarrollos que ya estaban en construcción. Pero ahorita, ¿qué se va a construir si no se ha diseñado nada? Estamos entrando a la segunda fase donde ya es visible porque ya le pega a un sector mucho más grande que es el sector de la construcción. Cuando le pegue al sector de la construcción, ahí es donde le golpea a muchas personas. Ahorita estamos en el punto en el que tenemos que estar reinventándonos y saliendo de nuestra zona de confort. Por eso nosotros nos consideramos una firma al menos latinoamericana, para poder trabajar en Latinoamérica, en Estados Unidos, en el resto de México para poder seguir teniendo proyectos.
Alejandra Freyre S: ¿Qué tipo de desarrollo suelen traer más inversión dentro de la ciudad o en la periferia?
Min Peniche: Depende del tipo de inversionista. Ahorita yo creo que el tipo de desarrollo... depende del perfil. Una persona que está buscando una entrada por salida ahorita está en un momento algo complicado porque el mercado principal ahí es el residencial. Hay que entender qué no está saturado: tal vez residencias para estudiantes, tal vez un tema médico con consultorios o un tema de escuelas. O tal vez si es un inversionista de un perfil patrimonial, tal vez está buscando un tema de inversión industrial porque en Mérida está pasando por un nuevo boom industrial. O estar buscando generar vivienda para estudiantes o algo comercial. Depende de cuánto riesgo quiera.
Alejandra Freyre S: En términos de calidad de vida, ¿qué zonas consideras más atractivas actualmente para los desarrollos?
Min Peniche: Creo que una de las zonas principales que no se están volteando a ver son espacios como el Parque del Alemán o el Parque de la García Ginerés. Son estos lugares de hace unas décadas donde si tú vas, hay una gran vida urbana; tiene comercios, vivienda, parques, restaurantes, tiene de todo. Creo que tiene un gran valor de calidad de vida, Creo que hay este oasis de oportunidad en zonas ya urbanizadas dentro de la mancha urbana para poder agarrar terrenos y meter desarrollos ahí para poder aprovechar las amenidades que ya nos da el barrio.
Alejandra Freyre S: Hablando de zonas como Temozón Norte y el futuro. ¿Cómo lo ves?
Min Peniche: Temozón tiene la característica de que tiene muchos dueños, lo cual hace que la densidad sea mucho más baja que Francisco de Montejo. Temozón ahorita es como un early bird. Están las familias jóvenes o están los que se posicionaron allá que tienen sus casas. Ahorita Temozón creo que va a tener la característica de una ciudad en pocos años. Ya tiene avenidas comerciales, va a tener grandes desarrollos tanto de vivienda como de comercio, como de universidades, como de hospitales... se va a volver una zona importante de desarrollo. La meta va a ser cuando tú ya no tengas que salir de Temozón, porque ahorita tienes que salir y entrar a Mérida, lo cual genera un gran tráfico. En el momento que Temozón logre una independencia del resto de la ciudad, es cuando creo que va a ser interesante vivir ahí.
Alejandra Freyre S: Para nuestros inversionistas que quieran invertir en Temozón, ¿qué les recomendarías actualmente?
Min Peniche: Creo que ahorita es un buen momento en Temozón para invertir en servicios. Sobre todo en los sectores de comercio relacionados a restaurantes y ocio, pero con una propuesta de valor, no uno más del montón. Creo que es un buen momento para la industria de salud, de la educación... o tener propuestas más boutique de vivienda. Ahorita por cómo está la situación, creo que hay mucha oferta de vivienda; si se hace, tiene que estar muy estudiada y entender muy bien cuál es el nicho.
Alejandra Freyre S: ¿Por qué consideras que zonas como Temozón Norte son tan atractivas actualmente?
Min Peniche: Yo creo que la Mérida de la que estamos hablando es un triangulito. Tú agarras Paseo de Montejo, Prolongación Montejo y agarras la avenida de Altabrisa y se genera un triángulo hacia el norte. El 90% de los proyectos que hemos hecho en Mérida entran dentro de ese triángulo. El resto de Mérida, que es oriente, poniente o sur, tiene un desarrollo inmobiliario mucho más social. Casualmente el corazón de ese triángulo, partiendo del centro hacia arriba, es Temozón. Literal está en medio de todo este boom de desarrollo del norte de la ciudad. Se convierte en el alma de Mérida de alguna manera.
Alejandra Freyre S: ¿Por qué crees que todo se fue hacia el norte?
Min Peniche: Ya estaba la infraestructura armada y puesta para irte hacia el norte; tenías la carretera Progreso desde el inicio. Eso es como un canal natural de desarrollo hacia ahí. Hacia el sur no puedes porque tienes la reserva de la biósfera de donde sacamos toda nuestra agua, que es por abajo de Kanasín. Hacia la izquierda no se puede, está el aeropuerto. El único lugar donde no había nada de tema industrial y no había nada de tema de servicios pues era hacia el norte.
Alejandra Freyre S: Igual vemos que se está abriendo más para el lado del poniente, para zonas como Celestún, Sisal.
Min Peniche: Creo que no se ha explotado nuestra costa de una manera correcta. Estamos muy enamorados de Progreso y de Chicxulub y ya ahorita con la infraestructura correcta y la conectividad que puedas llegar en 45 minutos a Celestún o Sisal, va a haber un boom de poder explotar espero que bien nuestra costa.
Alejandra Freyre S: Hablando de costas, tenemos terrenos a orilla de mar. ¿Alguna recomendación?
Min Peniche: Creo que hay que diseñar con mucha responsabilidad en nuestra costa, porque nuestra costa es finita. Creo que debería haber un diseño responsable en nuestras costas y deberíamos de ser más exigentes con lo que hacemos y con lo que hacen nuestros vecinos, porque lo que está haciendo va a estar a sus hijos y van a estar sus nietos y nos van a juzgar de cómo destruimos o no destruimos lo que tenemos.
Alejandra Freyre S: Muchas gracias por su tiempo y por crear tan maravillosos proyectos.